LIBRO 2º.

LABIOS CONTADOS

ÍNDICE

1    Cuerpo abajo
2    Ocupaciones 
3    No quiero más razón... 
4    La cara oscura 
5    Aquí...
6    Epitalamio
7    Ofertorio
8    Poema asíncrono (la novia durmiente)
9    Conducción responsable
10  Mi parte (al modo de Valente)
11  El centro imaginario... 
12  Éter sin área — o luz — 
13  Sueños 
14  Visión de juventud (Quevediana) 
15  Comparecencia 
16  Después y antes 
17  Adverbios de dolor 
18  Sombra
19  Amor descapotable 
20  Azabache 
21  Como libros 
22  Poética



1  CUERPO ABAJO


¿Podría este capitán zarpar garganta abajo por tu cuerpo
a visitarte suavemente los riñones
y sondearte pliegue a pliegue el intestino
y comparar las dos orillas escabrosas de tus huecos
alzar su plano
y levantar cartas portuarias de tu anhelo
y presentarse en tu dolor como un ungüento?

¿Podría observar desde tus ojos en los míos
desde tu mar de los regazos
si es cierta la verdad de los espejos?

¿No se podría viajar por tu pensarme
para rectificar cuanto te falte o te haga daño
para envolverme en tus deseos
y deslizarte en cada acierto
anémonas debajo de la piel
redes de besos
y frutos, bálsamos, sosiego?

¿No se podría viajar entre tus sueños
y devanarlos por completo
para poder dejarte en ellos
escritos, alisados
mis versos en tropel
                ...pero por dentro?




2  OCUPACIONES


Me fluye tu mirada por el cuerpo
como si fuera un cauce
con un fulgor eléctrico en el vientre
que viene a acrecentarme y me sorprende

Trae a los brazos que abarcándote me crecen
el peso sin pesar de la dulzura

Tus labios se han quedado entre mis miembros
como un pez ligerísimo que flota
y me acaricia,
que trae gorgonias, lagos, impaciencias
que vienen a nadar en esta carne
dejándome un sabor de duermevelas,
este soñar de añil o alas ligeras
de media tarde

Todas mis comisuras, mis tendones
se viven sabedores y conscientes
de ser uno con otro que anda dentro
que llega a visitar esta su ocupación
su transcripción, mi dicha

Mío y no mío, flotante, invertebrado
mi cuerpo sabedor recibe en seco
ardientemente
la parte que no es suya y que lo habita
otra sustancia, otro constituyente
otro complejo
aquel al que hoy le hablo
y del que ni siquiera el aire me separa
ese otro cuerpo
            — el tuyo —
                        que intensifica




3  NO QUIERO MÁS RAZÓN...


No quiero más razón, no quiero.
Otra materia azul y más rabiosa me propongo
materia extrema, extensa, inabarcable
esta de gasa y de eslabón que pretendemos

Quiero exigir a Dios, a quien proceda
poder marchar entrelazados, triunfantes
a recorrer un bulevar estupefacto
por la belleza de los pasos con que iremos

No quiero otra integral despavorida
quiero chupar rabiosamente de la herida
la mía, la tuya, la generalizada,
exijo hacerme amanecer entre tus brazos
asido a la verdad de tu mirada
y al hambre de tus ojos insaciada

Preciso amarte a cuerpo limpio, inaugurado
¡que los impermeables del vivir sean para otros!
y desdeñar cada llamada gris, alicaída,
atender sólo a la más roja
a la que puede, quiere y sabe hacerse fuego
esta de plenitud de aire, y poderosa

El ala del amor que nos planea
centelleante, plateada
ala de pez, de pluma, añil y mariposa 




4  LA CARA OSCURA


Este hábito fangoso
terco de niebla y sequedades
        — páramo fijo —
estas fatigas
este morder escaso
y los herrajes
apenas son la cara vista de la luna

El lado oscuro
aquel que aún no te he mostrado
de ciegos avizor
de oídos sordos,
el lugar mudo,
es un fragor y un trueno de certezas
el pan, el vino
y un reposar extremo y justo
donde el silencio amasa este bullir de ojos y lengua
y estos brazos extensos que conminan

El lado recogido, al que te invito,
es un jardín intacto de oscuridad y lejanía
de rosas grises
donde la cuerda es lazo
y donde la palabra, una vez dicha,
adquiere forma y peso
y vuela y sirve
            crece

Reiterativo, hirviente
desde la cara oculta
te brindo esta mugrienta mano en llamas

            ...amada en ciernes




5  AQUÍ...


Aquí no hay prados, muebles
o pasteles.
Es un paisaje hueco.
Aquí hay dos tuétanos cercados, heladores.
Los dos espejos secos que se miran.
Aquí lo inacabado,
antiguo.
Una curiosidad canina
infranqueable

¿Cómo explicarlo?
El que suscribe es de la cuerda de Aristarco.
Los dedos tocan, van y no creen dichos,
sólo construyen.
Aquí se cree en una suerte de justicia póstuma,
la única justicia que no importa.
Aquí se necesita lo gratuito,
el beso al látigo, al vacío.
Un impudor ruborizado

Sigo tu intimidad desde un cerrojo tuyo.
Mío.

Hablo a continuación de lo innombrable




6  EPITALAMIO


¿Con cuánto acero vienes
y cuánta estaca y cuerda me propones
con cuántos ojos bífidos me miras
y cuántos adoquines, qué tridentes
y cuántos besos reversibles
y cuánta uña traes en dote?

¿Y qué traerás
que no hayas de llevarte de regreso
besado, escrito, perfumado, ungido
aunque sea un diente?

¿Y qué haré yo
cargado con los tajos y las mellas
con las verdades bífidas
tus ojos reversibles y la cuerda
cuando manchada del fondo de mis ojos
de mi huella
sigas trazando tus caminos de ida y vuelta?

¿Subes o bajas la escalera?

            Mujer que a tu Babel le llamas lengua




7  OFERTORIO


Te ofrezco un látigo sangrante o la cadena
un túnel largo y magro
repleto de dureza y uña y años
con un final incierto
o compartir el hambre

Tu, sabiamente
te vas al Corte Inglés a por un arma
y una vajilla de Bohemia

Mujer perfecta
            alada, plena




8  POEMA ASÍNCRONO

(La novia durmiente)


He madrugado en ti, despacio,
mas tú no amanecías

Quedé dormido y en sueños percibía
que proseguías tu sueño, abandonada

Al par que nuevamente despertaba
desayunabas ya ...y aún bostezabas

Mientras salía, te di los buenos días
sabiendo bien que al lecho retornabas

Compré, leí, comí y regresaba
a la agitada siesta, y mientras te cubría
llegué a pensar —quizás— que despertaras

Después, soñé que hablabas.
Me espabilé, mas tú, ¡Señor!... dormías

Cené mi parte y fui por mis asuntos
después trasnoché en ti
                —rápidamente, con cuidado —
no fuera que llegaras o partieras
te ausentaras, despertaras
o simplemente, al cabo,
                    no estuvieras



9  CONDUCCIÓN RESPONSABLE


Voy sin seguro
            — desprotección total asegurada —

sin agua, lubricante ni cordura,
no gozo de blindaje por contrato
y mi valor final es de residuo,
no hay una grúa esperando, por si acaso,
y no remendará los desperfectos
ningún taller desconcertado

Tiré el papanocorras en un charco
no llevo cinturón, me quité el casco
circulo a tumba abierta, sin escape
sin luces, haya niebla o diluviando,
voy con los neumáticos lijados,
no pago multas, tasas ni peajes,
ignoro revisiones y lavados
no sé dónde estará el manual de uso,
no llevo ni papeles ni chaleco
el GPS va desconectado

Yo sólo sé pisar en cada curva
acelerar más cuesta abajo
salir por las tangentes rechinando
            ¡mira, sin manos!
no llevo el San Cristóbal protegiendo
ni luz de marcha atrás, airbag o frenos
voy dando trompos, tumbos, topetazos
me salto los estop y los semáforos

No atiendo a las señales ni a los claxon
voy, por definición, a contramano
me paro o adelanto a mi capricho
y aparco de través, la música atronando

Sólo acelero y bebo y gasto
tus labios y mis huesos bien mezclados
pues nunca he conocido, homologados,
mejores carburantes para el vuelo

E ignoro por completo
si este rodar sin término y sin tiento
habrá de ser hoy mucho más que ayer
o menos que mañana
ni cuánto dure el viaje, ya lo siento,
pues por definición — te informo —
a nadie le es posible gradar superlativos.
                Y a mí, menos

Este es mi coche ¡aviso a navegantes!
y no se admitirán reclamaciones

Así es esta carroza de esponsales
y desde luego, no la vendo

Tal cosa es el amor,
pisar la vida a tabla

            quien lo probó, lo sabe 




10  MI PARTE

(Al modo de Valente)


Imposibilidad de lo no escrito

En consecuencia
la carne crea el verbo, lo concibe,
para formar animalmente
lo acontecido ya
y darlo al tiempo

No es más, al cabo,
el campo tan complejo y nebuloso del nosotros
del deseo
la superficie intensa
                    — mas sutil —
de lo que es nuestro


            ** *


Debo permanecer en tu mirada,
en ella untarme
en resplandor fundirme
hasta que el tiempo, el resto,
nos hilvane

Apenas nada más,
difuminarme
cesar, tan sólo envuelto
en el perfume líquido que manas
marchar donde tus ojos a quedarme
partir, sólo volar
arder en luz
y amarte, amar constantemente más

                                    ... y allí abismarme




11  EL CENTRO IMAGINARIO...


El centro imaginario
es un lugar candente
onírico, pulsátil
y el círculo es un margen
de verbos opulentos que nos damos
de adverbios promisorios
danzando incomparables recorriendo
la gran canal azul del sueño

Una espiral de fuerza
de piel aullada y tensa con sus horas
arranca en las laderas del deseo
y asciende en vórtices de aire
girando en la extensión de ojos que llaman
urdiendo este pensar capaz
de geografías inabarcables
de abrazos de trapecio
un viaje hacia el conjunto,
a otros paisajes
con sus pausados lagos de sosiego

El verbo enamorado
allana el tiempo y la extensión
y se hace un ala blanca en crecimiento
y junto a nuestras voces que se palpan
                                                    que se saben
fabrica el sol, el pan
lo que debemos

Y allá, en el fuego alto
un día que habrá de ser
que ya está dado
nos juntará las manos
nos mezclará los labios
dejándonos en luz

                    donde seremos




12 ÉTER SIN ÁREA — O LUZ —


¿Por qué posee tu cuerpo una frontera
o finaliza en coordenadas
de las que el mío no alcanza a dar razones,
por qué no es todo
y nada más
y basta?

¿Por qué más hambre
y más necesidad
y cerco?

¿Por qué, cuando sumido en ti,
cubierto en luz
exento de pensar, sólo sintiente
sin más distancias o dictado o días
reconfortado y quedo,
lleva una radiación o pulsación, o rabia
como al lugar donde comienza, una vez más,
                                                        de nuevo el mundo
tu cuerpo acaba entonces en un punto
despierta el mío
no es todo aquí entre nuestros labios curvos
no somos el final, no es acabar
no es suficiente amar
quedan más fondos, más otredad, más viaje? 

Morir en ti, soñar, no despertar
escueto o nada
y no saber de puño o hueso
ser sin palabras
cesar sencillamente así,
                — largo despacio —
limpísimo, agotado, extenso

Yo no preciso más.
Desdeño el resto

No fuera más la creación que un largo abrazo
y en él, toda en nosotros acabara

Juntos y nada más. Una sustancia
hilos de nada. Tenues

Éter sin área — o luz —, amada




13  SUEÑOS


Sucede que dormidos
vagamos suavemente
los unos por las vidas de los otros;
son mundos inasibles, sin espacio
cuajados de extrañezas
desanclados
donde temor, caricias, mares
clamor, deseo y dulzura
extravagancia, ensueños,
ocurren seriamente amalgamados 

Surcamos la mitad desenterrada
                        (Octavio Paz así lo definía)
flotando en los paisajes que no son
y en la profundidad dudosa
de las miradas otras
fijadas tenazmente
al otro lado de lo igual y de uno mismo

En fin, soñamos


            ** *


Pero concluya aquí la teoría

Sólo contarte
que yo este viaje a ciegas
lo emprendo cada noche únicamente
para merodear inadvertido
por los jardines opulentos
y los cuidados setos de lo ajeno
de donde arranco con cuidado y con sistema
estos ramos de rosas imperfectas
que cada amanecer dispongo
en el jarrón azul de tu escritorio




14  VISIÓN DE JUVENTUD

(Quevediana)


Llegará un día de carnes agostadas
en el que las caricias
rescoldos congelados, sin carmines
recuerden sólo olvidos
indescriptiblemente antiguas mocedades

Más tarde aún
concluirá también la piel con su cartel de vanidades
            — inútiles por siempre los espejos —
y abrumarán las quebrantadas vísceras que ignoras
y quedarán todos los labios opacos y callados
y los tañidos mudos
y lo amasado será el acompañante exhausto
de todo lo sabido
cuya de definición es inconcluso, humano, ido

Quizás la boca, el ojo, la garganta, ya no cumplan
y habré de dar los gritos
mediante pautas torturadas de silencios sincopados
de chasquidos,
mas cuando no me queden ya palabra, ni locura
ni manifestaciones que sepan remedarlas
y acabe todo en bruma
y en laxitud de miembros y funciones olvidadas;

entonces,
el riguroso día en que tan sólo sea memoria
y en el instante vivo aún
en que se difuminen los tiempos del futuro
            — el hombre terminado —
cuando decrete el hado, como última acritud,
que el acto sea tan sólo un fulgor límite,
un reflejo,
dividiré el cabello de tu frente
y posaré acabado los labios en tu espalda

Y asido a la caricia como a un ala
ya en pensamiento entero, fugitivo
me llevaré por siempre tus huellas al vacío
al descarnado abismo enamorado




15  COMPARECENCIA


De música sonora y restallante
de prado y de cascada
toda de aliento
brillante, azul y negra
reflejos, claridad, rocío,
ojos abiertos y palmas extendidas
            (tú en luz y yo sañudamente oscuro)
con tu caudal y procesión de labio
hermosamente ornada de peligro,
el hambre escrita,
la brisa en la bandeja,
una campana;
de tentación y un sueño armada
surcaste, ¿ibas descalza?, el fuego blanco
el centro del reloj que traza líneas
este sarmiento y sal y latigazo
este damero
            (sesenta y cuatro escaques negros)

La esfinge estupefacta te contempla
y ansía ser más de carne entre tu pelo

 


16  DESPUÉS Y ANTES


Ya doblegado el día
tras contabilizar de nuevo el pan y sus prontuarios
he de encajar a secas su llegada.
Voy hacia ella con estupor, ¿con ira?
hambriento
o denodadamente bárbaro y perfecto

Y sin embargo es su aquiescencia amable, lisa
me mira y canta, llama.
Atónito y ansioso
extiendo un dedo, un ojo,
un campo eléctrico
y escucho

— Soy el deshielo — dice — la dulzura
admira el aire
estoy en tu camino señalando
te traigo esporas, lluvia, baile
soy tan desnuda como los cormoranes o las rocas
voy a tus labios, hablo
ignora el hueso hoy
toma la carne, el haz de trigo
y calla y besa
y sé menos de adobe y más de agua —


Entonces, un desmontar calibres, ábacos
martillo blando, 
porque aplacado, extenso
me impongo entre la piel su sol naranja
su luna clara


        ** *

Descanso, y sí, también tarea de bocas
y remansar los dientes, cincel suave,
en confluencia o conjunción de sábanas
labor de ingles y codo, yema y sueño

Parada ahora la letra entre sus brazos
no zapar hoy, no descarnarla,
mañana, sí, decirla y que se sepa
volver hacia esta mesa densa y seca
con el tamiz y el socavar,
vuelta a la cuerda,
mas hoy, deber de amor,
sólo callar, sólo saberla

Uncir, mimar, besar,
decir y transitar
                     mirarla

Su largo pelo oscuro
                — peso parco —
adorna ahora mi vientre como un cuadro
y entre sus pechos — ¿duermes? —
con saliva
tomo este apunte sosegado 




17  ADVERBIOS DE DOLOR


Adverbios de dolor, pájaros cuerdos.

Subir, bajar, tú, la escalera
yo sólo un socavar inacabado

Te doy todo el camino con sus torres y sus cuevas
            — devuélveme las huellas, haré mapas — 

Entonces te desdoblas
brotas, pares;
yo vago por tus pausas de húmedo a cansado

Sólo sé de horadar
            — solo de zapa —

mucho más verbo que sujeto
en un pensar que se confunde con el pensarte en letras,
llevando entre los dientes, desmañado,
un cabe, un puede y un quizás
            — pájaros duros —
aunque lo dude;
delimitando así este puesto entre dos nadas,
algo de nunca y mucho de cansado,
por más que en tus peldaños con perseverancia mude

Dos hados arduos, adosados, densos
quizás, aún, jamás, también y cabe, 
            adverbios de dolor, pájaros cuerdos 




18  SOMBRA 

No es más la sombra que el reflejo
                                        (Juan Garzón)

Peino tu sombra
descalzo con dulzura tus dos huellas
voy desnudando lentamente tu reflejo,
aura que quedas,
ensoñación que llamas,
niebla

No creo que tu memoria tenga queja
pulso el vacío que te contiene
tu oscura ausencia,
porque hoy peino tu olvido,
descalzo suavemente tu recuerdo
dialogo con el dulce de tu sombra
asido a este reflejo que ha venido
como un espectro
                       un halo
                            un quitanieblas




19 AMOR DESCAPOTABLE


Mujer de ojos retráctiles,
tu lengua dúctil
muerta
yace cortada en la bandeja,
pero vibra
        (cansada la navaja)

No sé qué es este estar que has decretado de mármol espumoso
o de corteza plúmbea e indecible

Acepto,
conviene amortiguar tu esencia de triángulo o de arpa
ese instrumento de cuerdas aireadas
sin eco interno, exento
carente de envoltorio y de esqueleto,
amor descapotable
                        olvido

Como animal grafómano y oral
de cuerpo escrito
voy suponiendo lo sabido
y admito cabizbajo los días tan afilados
no sin pasar la mano
por otra grupa extraña o sucedánea, o cero

Te doy la espalda
y en ocasiones canto

                    mientras grito 




20  AZABACHE


Era el paisaje un collar venido abajo
un brillo impertinente de azabache atado a tu cintura
a mi pedido
el cuello trasladado, cambiado de lugar, reconstruido
vientre perfecto o sugerencia
y era el paisaje un culo, cual chelo de Saint-Saëns
brillante, aunque también oscuro
un domicilio en marcha que propusiera un baile
un juego sólido
nombrando suavemente lo inventado

Era el paisaje lento
un sol creciente y un movimiento acompasado
donde no cupo exagerar, rendirse
callar de menos o de más
ni ser de hielo, torpe o desmedido...

Cupo sentir y transitar
saber completamente que el mundo era fiable ayer y hoy
o una sorpresa

Fue un hondo quehacer al caer la tarde
y el único trabajo comprensible
asible, congruente y deseable

Y fue verdad del ojo hasta las uñas
en posesión de lentitudes y perezas
en posesión de urgencias
atado como a un sol, a un pan o abecedario
al campo de tu cuerpo
y a tu sonrisa en claroscuro, nueva

Y fue todo el paisaje un piano
algarabía de hambre y de trabajo
pues hubo que quitar, desanudar el azabache,
y luego reanudarlo seriamente más abajo
y no hubo prisa
pues había un chelo de luna y pan y piel brillante
mientras un cuerpo y otro
se proponían una visita intensa
se merecían,
y nada fue al azar
y nada estaba escrito
pues nuestra voluntad supo torcerlo
aún desde bien antes del principio
                            (buscar como dos perros)
pero no fue un hábito frío
ni el monje que lo habita y lo acostumbra
este que escribe

Fue otro desnudo, vivo
mejor y más callado

Así fue todo pan y luz
lo imprescindible
un descansar la sed tocando sólidos, verdades
y reordenar el mundo

Labrar surcos de sal y hacerlos dulce 
Labor de terquedad
            campos fecundos 




21  COMO LIBROS


Quiero decirte que he leído
y que sé enteras
las páginas aún sueltas, temblorosas, de tu libro
            — un prólogo candente —
y confesarte que he soñado
también las que me escondes
que aún guardas cerradas
y crees intactas

Quiero decir que nos aguardan más páginas en blanco
aun por escribir de puño y letra
donde insertar los pies en las figuras
            — nuestras siluetas —
en cuerpo a cuerpo denso y boca a boca

Quiero deletrear despacio tu mirada
puntuar tu risa
poner constantemente el dedo en tus acentos
            — aun más que circunflejos, circulares —
para atajar los circunloquios
los cenagosos puntos suspensivos
y despojarte así cada interrogación y cada niebla

Quiero palpar cada renglón con estos dedos
como los casi analfabetos
que siguen con los labios la escritura
y cuando leen, dirías que oran,
como los ciegos, que surcan promontorios
que rozan orificios y así saben
y quiero acompañarte en la lectura
de cuanto esté dispuesto del nosotros
y hacerlo como un niño
como un primer lector que descubriera el paroxismo
de barcos, príncipes, murallas... 
de una Odisea y Troya
el primer libro

Quiero leerte entre comillas y a deshoras
de la paginación al índice completa
al hilo que encuaderna recoserme
y quiero ser solapa, atril y marcalibro
velar cansado en tu mesilla
ser una lámpara pequeña
            — lo necesario —
como un vaso de agua
cuando se tuerce un sueño
y se hace miedo

Y quiero ser también tu libro de horas
estar de cabecera
quedarme entre tus pechos y tu vientre recostado
para otro día que venga
otro contiguo a ti
tu posalabios

Quiero leerte enteramente
y que me leas hasta el final del colofón,
del duelo
y que después, si quieres,
tires las páginas al fuego
y que concluya así este opus nigrum

Quiero pedir que encuadernados
se nos desgaste el texto tan despacio
que en blanco y negro y deslumbrante
se haga, línea a línea, nuestra lectura altiva
la guía de un hilo que nos conducirá constante
a hacernos más esbeltos, más airosos,
                                                    extendidos

Quiero decir que quiero llegar tarde hasta el epílogo
hasta la página final que nos acecha
que no me rindo
que malherido, sí, pero pulsante,
te escribo hoy la página de más
casi arrancada
la imprescindible
            esta que crece
                — que ahora eres tú quien me la debe —

una oración completa
un grito opaco
este renglón que llama y se hace un cuerpo

                Quiero decir que sé que estás escrita




22  POÉTICA


Cantar cuando los besos
de lo contrario, un grito

El mundo es tan sencillo como esto
el resto sólo es pan y poco más
                                        ...o menos

Y es toda la memoria del juguete
amar
no ser si no hay amor,
amar de nuevo
y no volver a ser hasta otro labio

Así, siempre incesante
un diente, un labio, un diente
constantemente amante, o nada

Amar
y lo demás paisaje, ruido
como el demonio simple
que a medio desnudar se va vistiendo,
mezclar vino con agua
                    
                                este artificio

LIBRO 3º DIENTES ÍNDICE   1      Presentimiento 2      Viniera 3      Campana torva 4      Respuesta 5      Manualidades 6      Cuarto inter...