LIBRO 3º

DIENTES

ÍNDICE 

1    Presentimiento
2    Viniera
3    Campana torva
4    Respuesta
5    Manualidades
6    Cuarto intermedio
7    A la voz que no me quiso
8    Termitas
9    Brillos
10  Nuevamente
11  Te pintaré...
12  Pregunta
13  Media distancia 
14  Ya se tuvieron
15  Tu día de al lado
16  Como tu cara
17  Ojalá 
18  En posesión del calendario
19  Círculos
20  Black Horses
21  Finiquitos
22  Trasladar hierros... 
23  Relapso 
24  Cometa
25  Lenguas muertas
26  No último



DIENTES

    Peaje de amor, cantidad irrisoria 
                                            (Javier Krahe)





1  PRESENTIMIENTO


Sin paz, sin Dios, sin alma y con tu ausencia
entremezclar paredes, techo, suelo
distribuir cada mitad de cada miembro demediado
sustituir el aire, la mañana, el agua
saciar la sed en un jarrón de lava

Pues ya todo mitades sin tu aliento
desnudo, hambriento, cojo, estanco
un ojo sí y un ojo no, gastados,
los dos perdidos en mirar tu huella
            — en ti, la luz, sin ambas, la ceguera —
seré todo sajado, escaso, menos 

Cansado de esconderme en el espejo
y harto de abrazar besos helados
sin antes, sin después, sin entretanto
sin dedos, sin pensar y sin adverbios
paralizado, hirviente, solo
con norte, sur y centro trastocados
terco, aterido y romo
                            devastado,
seré tan solo una mitad siniestra
seré un pasillo ciego sin tu puerta
seré sin ti, sin cuánto, dónde y cómo




2  VINIERA...


Viniera yo sin ti menos dolido
o me faltaras menos,
y no fueran las uñas de las manos
estos esfuerzos mudos que trasladan
concavidades, garras
con las que asirse al alba sin pedirla

Llegara menos áspera la noche
cuando la soledad se abate como arruga
el brazo apenas es
y no han lugar ni soliloquios
sino un escándalo de nadas
de ausencias, de escaseces y de faltas

Fuera lluviosa o tibia
o diferente, u otra — o algo — la mañana
trajera mandamientos, una fruta
una conversación, un vientre, una campana

Viniera el mediodía menos cansado
de ya no verte más, pero de verte
y me desocupara hoy para una siesta
indescriptiblemente larga
            sin ti
                sin mí
                    sin sueño
                          y sin espada




3  CAMPANA TORVA

(Robándole una figura a un ‘pecio’ de Rafael Sánchez Ferlosio)


¿Tu estar?
Cuchillo hablado
pie poderoso, hiriente
un desafuero

Mas necesario y cierto
y en su momento un pájaro,
un destello
y tu no estar, descendimiento, 
                                      o seco tedio

Eso en resumen

¿Qué habré ganado en ti que no perdiera
si con perder tanta memoria ya ganara?

Hoy no eres más que el yunque duro
donde a cada punzada del recuerdo
y al hambre de un olvido que no obtengo,
me pongo al martilleo de lo sabido
del empuñarme la cabeza contra el hierro





4  RESPUESTA


— ¿De qué será el infierno? —
            preguntabas...

Pues bien, mi cuerpo es nuestro,
            como sabes

y el tuyo es solamente tuyo
            ...y de otros cientos

Valga el ejemplo





5  MANUALIDADES


Me alisto a la legión de los que cavan
acudo cantarín al llamamiento
aunque no quede fe, sólo esperanza,
               esa piltrafa verde y vaga

Hoy mismo, por ejemplo,
en una paletada topé con tu cabeza
la que cortara ayer
            y hoy me arrepiento
caliente aún y juraría que hablaba
seguía tan bella cuando limpié la tierra
quise besarla
aunque al final la aparté a un lado
y me comí una pierna

No alimentaba, no,
pero dio intensa ocupación al intestino
a este teclado

Ahora descanso
de otra jornada idéntica, calcada
en el creciente hoyo
            (mañana un hoy, supongo)
que tan perfectamente cavo
cama incompleta, duda
donde dormido, no,
mas no despierto
siempre intermedio y mudo
acostumbrado,
jamás aflojo el pico
hasta llegar al tuétano
a los antípodas
al más allá
hasta seguir picando el cielo
el calendario, el tedio
            el ningún lado

Pájaro terco y carpintero y bobo
bien entrenado, serio,
vagando siempre en pos de otro de nuevo
            o de lo mismo,
lo que me adeudo,
antes, ayer, durante
que es todo este seguir, este cavar
            a lo que llaman luego





6  CUARTO INTERMEDIO


Me presenté y te dije sonriente

            — Yo soy la terquedad, predico arenas —

La luz cruzó tus nebulosas,
ojos verdísimos y largos
o el mar todo en un pozo,
el mar — constaté —, el mar,
entonces tu desierto

— Nada de prados —, contestaste
vaciaste el vaso
y me ofreciste el vidrio
y desde entonces, persistente,
la sed sin agua aportas
con sal y lava y barro en cauce seco

Balsa de piedra

Mujer tan literal y estricta
alma jurídica

            ...Yo sólo tuve sed, y poca prisa





7  A LA VOZ QUE NO ME QUISO

(Donde el poeta consulta con su conciencia y esta le propone un quehacer)


— Y aun con ella ausente de risas y de años
armada de silencios, sañuda de desprecios
ajena a la alegría y ya toda de hueso,
¿me servirá el ahogarla o seguiré escuchando
su voz en los adentros... todo el tiempo?

¿E impedirá por siempre mi juego y mi descanso
y ocupará más tiempo mi afán y mi sentido
igual que descompuso su efigie en mi recuerdo
el alma, mi esqueleto, mi ayer con su futuro
y el sueño que no alcanzo, ni en el lecho? —

— No servirá el matarla, olvídalo poeta.
Si no quieres oírla, dirígete a la Parca
exponle tu congoja, explícale tu duelo,
e igual que a ella le hiciste, desnúdale tu alma
ofrécele una rosa... y dale un beso —

— Porque la antigua dama, sí atenderá a tu grito
escuchará tus rezos y cantará tus versos,
aceptará tus manos y te alzará del suelo
te besará en los párpados y apretará a su seno
y abriéndote su manto, te invitará a su vuelo —





8  TERMITAS


Bebí un jarrón de vidrios triturados
tragué un saco de yeso
me despegué los dientes con lima, lija y hierro
después lloré en cama de clavo
y fui a graznar en soledad
con estertor de rabia y hueso

Constato así, mi amor,
que rindo otro homenaje a tu memoria,
que aquel reloj
con esas dos lancetas como armas
y su cuadrante,
mejor decir corral, morral, dogal
de horas en círculo, apiladas
está parado ya y en almoneda
            (muelles al aire con óxido y desórdenes,
            cansancio)
y es pálido, gastado, y no construye
y nada ha de pautar
pero aún recuerda y, sobre todo, escribe
del modo de expresar la radiación completa de tu espectro
            — mira que término —,
física y sueño, así, tan conjuntados

Términos, terminar, termitas todo
que es lo que muerdo aquí
                        es lo que como

Bebo tu suelo, no, eso es un sólido,
bebo tu sombra

Aunque al anochecer
adinerado de belleza y sueños
aún cosmos compongo
como apacento besos





9  BRILLOS


Brillantemente herido de tus manos discordantes
brillantemente acomodado en tus espinas
brillantemente encadenado a tu muñeca
                                            (reloj, mono o pulsera)
un nudo, un tórculo, una reja, 
brillantemente en tierra
deslizante
hermético y conciso
un torbellino en verbo, un autoclave,
brillantemente quieto, estanco
y sabedor del día, la hora, el minuto
errático entre luces, sonriente
o corazón portátil
atormentado y sólido, presente
ladrando entre tu pelo, de tus ojos
ladrando hacia los brillos
hacia las letras negras que tan brillantemente
hendían el aire, el día, la carne y mi sistema
yo, un ojo azul que se callaba,
brillantemente tumefacto y ya pesado exactamente
brillantemente en falta
también medido
y numerado y calculado, insecto o pez
de uñas y besos en desuso
entre el fulgor de labios y tacones que crecía
entre citas brillantes
entre tus párpados de acero
pero probablemente ausente de tu sueño

            furtivamente

fui de tu brazo al centro oscuro
de tanto ruido y luz que te borraban
donde la nada
la que aquí ocupa
            — amada impía —

donde los días seguidos
ahora más sabios, sí, pero mellados
donde el silencio en oleadas
donde después y ayer urden vacíos

donde lo mismo otras y aún,
siguen mordiendo más
siguen mondando





10  NUEVAMENTE


Cuánto calor se me ha hecho hielo
y cuánto frío hoy hierve doliente,
y cuánto amor despedazado y seco que no sirve
            — nuevamente —
para encender tus ojos tercos
sino para apagar los que no tengo
entre alaridos sordos, ciegos y tapiados,
amor metido entre la espalda como un puño,
un equipaje obsceno atado al cuerpo

Cuánto sufrir en brazos de tu ausencia
que es el vivir la nada como un grumo
como una densidad de adobe y canto
como un ahogo entero, por completo y lento

Cuánto cavar, segar, talarme el cuerpo
y cuánto rechinar de la simiente y de las manos
sin restañar muñones, sin quejidos
sin beneficio alguno y sin remedio,
llevando tantas piedras sin sentido
de un pensamiento a otro más ausente,
como un pesar el agua sin beberla,
moler constantemente estiércol
y cuando haya descanso
hablarle al viento, que no escucha,
para seguir mirando fijo hacia la cuerda

            Cuerdas o dados — dardos —
                                                nuevamente




11  TE PINTARÉ...


Te pintaré las uñas
con tinta azul,
Pelikan,
para poder decir
que al menos una vez 

                   te he visto escrita




12  PREGUNTA


Estas costuras
la cicatriz hirviente
estos tendones tensos
cual de jaguar, navaja, látigo o serpiente
este comercio de tu sal y de mi sed
                complementarias
estos cercados donde detrás se ve el paisaje
                el que se niega
esta conversación que nos tememos y que crece
este buscarse en círculo cual perros
            —después morderse—
este besarse en blanco y negro
            pero ardiente;
y aún más, todas las fugas
estos paréntesis, silencios
y la inmersión, la huída
los reencuentros
la exhibición de fuerza
                    (diente y teléfono)
de este ir y venir casi ladrado
siempre al azar, pero incesante
carbón templado...

¿Tendrán algún porqué
continuación o pájaro
serán por ser, sin pétalo y sin causa
habrá un reposo al fondo del trabajo?

                Serás la desasida
                            y yo este andrajo




13  MEDIA DISTANCIA


No sé si serás prisma, poliedro o pentagrama
si tu ala es la de un pez o la del pájaro
si un ala en realidad
o sólo un hueso
                    (ambos de fósforo)
no sé cuál de tus ojos me comparte
y cuál el que me aleja
y cuál ribera tuya es una playa
y cuál cortante
y si serás remanso o remolino
pisada o huella,
si siendo de perfil te vas o vuelves
y si serás camino aún
o ya la estela
si tu palabra es, o si parece
cuando tus labios besan y estremecen
y tensan el dogal contemporáneamente

¿Por qué cuando tu lengua está, cierras los dientes?

Mujer de las distancias medias
soy sólo un halo inerme
                        y tú, aguafuerte





14  YA SE TUVIERON


Básicamente
            — estas lejías —
un poeta usa las manos
para ir palpando mundos y posibles
            — palabras, culos —
que escrutan porvenires y los saben

— Ya se tuvieron — dicen
cuando regresan de su paseo infecundo

— Memoria simplemente
ciencia parca
tampoco es tan difícil andar siempre muriendo —

            (Teresa hizo un castillo a este respecto)

— Irse, marchar —, repiten
— costumbres duras, función del crecimiento —
puntualizan

En consecuencia
meto a diario las manos en tus aguas
pensando en extraer la salvación, los peces
            (esa intención ya la traía el Bautista)
pero regresan secas (gritar ¡milagro!)
y algunos días sin dedos (hay cocodrilos)
            — Iba por carne y troceé la mía —
por la necesidad
o necedad urgente
de distinguir tu cuerpo verde de las piedras,
y en los muñones surgió casi un boceto
con la disposición de terminar con mi cabeza
ornando tu bandeja

— Hágase — dicen las dos hijas de puta resentidas
y las sacudo
y caen falanges, horas mondas
sueños sueltos

Y aún te llamo amor

a ti,
río de arena
de aguas desviadas vida arriba
boca seca





15  TU DÍA DE AL LADO


El día es un uniforme indescriptiblemente blanco
un sólido tejido
con un largo cordel de tripa y brazo
feroz rompecabezas
de una sola pieza y cien mil lados
azar de capitanes y de monjas,
un filo recto
que implica y dice y ciñe y atraviesa

El día, también pistola
un cargamento exhausto de hora y reja
un sol que quiebra o frío
                    (los besos ralos)
es un compás enorme de metales
de hombres a ritmo y un parpadeo de hambre
cacofonía de herrajes
un hábito de sed que aún podría aumentarse
teclas confusas
más seca exhortación a disciplina y cierzo
terrible y recto entre instrumentos concertados y cortantes
a bordo de estas calles como lagos
y casi una serpiente y un dictado


                ** *


La noche es tu pijama verde colgado de aquel clavo
y en ocasiones, menos,
un ocurrir pequeño
puede que un labio

Amo tu luz opaca
estos ángulos secos
tu día de al lado





16  COMO TU CARA


El día es una afilada dama blanca
de calendario y contundencia revestida
el día es una jeringa gris de gas
y de metal hirviente en crecimiento
que se bombean a pocos
entre el pulmón y el fémur
como un martini, un beso o referencia,
cual carta de desuso, noria o muela,
también, parcas miradas
tu incandescencia

El día es una culebra de crótalos y ángulos
que incluye vena a vena mis calibres
tus sonrisas

La noche es una gran jauría de espejos
donde surtir de pelo y de palabra
el día contiguo, el próximo, uno arcaico
una bandeja donde llevar tus puños al infierno
donde ofertar tu cara segmentada
a este elefante escaso
a una libélula, a mi izquierda

El día es un inalámbrico en silencio
un número alquilado
un ojalá
una espera

El día es tu llamarada,
entre la estancia absurda, comedida y rala
que dura como un siglo o una quimera
como una maldición
                        como tu cara





17  OJALÁ


Pudiera ser el día más largo
o restallante o corto
                — otro de otro —
pudiera el alba más inquieta y menos densa aproximarse
fueran los brazos menos diente y más naranja y plata o agua
y la palabra un sólido y certeza,
no ondulaciones

Y fuera el labio menos cuerda y más dulzura
pudiera ser falsable la memoria
fuera el olvido enorme,
aumento, un hueco y nada escrito

y fueras finalmente una concisa y seca y larga recta
indefinidamente ajena,
distancia, un no saber y en otro tiempo,
mas no este ovillo y círculo que embargan 
un túmulo pulsante

                Esta condena





18  EN POSESIÓN DEL CALENDARIO


En posesión del calendario
las fechas reducidas a círculos, cuadrados...
los días en negro y rojo
igual que en las barajas y en los bancos
pero aún más al azar, mal repartidos
hoscos

Lo no confuso apenas son los nombres
lunes, domingo, etcétera...
esa repetición tan terca en secuenciar la nada
y aquel cuadrado en blanco
agazapado
pero tranquilamente reticente
el que no hay prisa, no
                ...pero que viene

Y junto a algunos números, a veces
algún dibujo claro
un día de no pisar y alcanforarlo
el de anotar más cifras y otra cara
que pronto hay que borrar
pero que duran 

Y aún otros más, larguísimos, lechosos
cuando se sale al mundo torvamente
para clavarle un no a quien no amas
                (cuentas un muerto)

para rogar que sí, por Dios, me estoy muriendo
a quien te grita un no, porque salió a la calle terco
para espetar su no a quien no ama
                (cuenta su muerto)
para escuchar que sí, por Dios y por favor...

                Tercos etcétera

Un día, y otro al revés, que empezó nunca
día de rogar que haya otro día, otro algo
que surja otra jornada más de contar pájaros
de palpar vértebras, mentiras
de saber hierba, luces, párpados, canciones;
de ansiar después la fecha en blanco
y de no ser posible ya otro día,
la de pedir un mediodía muy corto
siquiera oscuro
para salir de nuevo, torvo
armado de un quizás para quien dudas
                (cuentas un pálido)
para escuchar quizás
                (cuenta su triste)
de quien no sabe, teme y mira al otro lado

Días de rogar luego una hora
y ver que ya no hay nadie a quien rezarle
sólo a una sombra
a quien también pedirle otro minuto
y así anotar otro estremecimiento en un cuadrado
el del vacío corrupto, adusto

                — Ojos baldados — 

Y luego, el último
                ...para obtener la noche al cabo
                — corto descanso —

sin número, sin nombre, sin secuencia
ni por supuesto espada, pájaro o sentencia

Días de pedir sólo un segundo, al fin,
una limosna

                Malas costumbres





19  CÍRCULOS


Tu circularidad,
aún más interminable que una sierpe
que ansíe constantemente su cabeza
y la consiga

o cinta de Moebius
donde quedaran dibujadas en sus caras
absurdas y plausibles nuestra sombras
hoy tan opuestas, nadas

Y aún, un río antiquísimo
jamás idéntico
                (en la versión pacífica y tranquila
                de Heráclito el Oscuro)
donde me baño cada vez, siempre desnudo,
y que es distinto
y no es igual
pero es lo mismo, un otro tanto y mudo

y del que salgo como un pulpo
de anzuelo y red estupefacto
para ignorar de nuevo lo sabido
llevando siempre el círculo, la sierpe
la cinta de Moebius y tu río





20  BLACK HORSES


Cuando montada en tu bárbaro alazán de hierro y ruido
ese artefacto torvo
proyecto turbio y dicho de muerte acelerada,
tú, rayo oscuro de gasolina y prisa
fugacidad constante, hirviente, helada
pases ciega y veloz, radiante, sorda
ante esta espera que te gritó y latía
                                            ...y tú tentabas

admite al menos
que amaste esta tensión
esta mirada
como amo yo tu oscuridad
tu pelo negro
aquélla inmediatez de tu sonrisa
su crudeza
y esa constancia en ser cortina de humo
estela y sombra,
alma mecánica pero amazona seca, diente
en vuelo raso y destructor, como milicia
contra estos pájaros azules que tiritan

Cuerpo confuso, dividido
mujer que apenas diste, ya quitabas

Eva fugaz,
no puerto y no remanso y no ensenada
                                                    ... y nada

mujer urgente y fatigada bala 





21  FINIQUITOS


Murió a doscientos diez, contra un guarda raíl
cortada en dos
                como quería
como en la estricta antigüedad
                como temía

En realidad fue de una raya más,
y un mal tapón de yeso en una vena cava
                como intuía
la reventó al final
                como esperaba

Aunque murió de alcohol
bien rociada y luego una cerilla
                ¿lo admitiría?
o de una sobredosis de champán
                como soñaba

lo cierto es que murió de amor,
a cuchilladas
                como solicitó de mí y ya no esperaba,
y como no temió,
se equivocaba

Pero agoniza mal
se va muriendo aún,
un hombro ayer, un párpado después
dejándose la piel entre estas líneas
                como quería


                ** *

— Mátame ya u olvídame, tú mismo —
                romántica pedía

Me gustaría poder obedecerla en ambas cosas
y complacerla así

                Lo merecía





22  TRASLADAR HIERROS...


Trasladar hierros
desde un montón a otro
                            ...y viceversa

Eso el olvido

Todo ojalá y quizás
sañudamente
y muela

Mapa de osarios





23  RELAPSO


Relapso y degradado
concluido
rebelde contra Dios
contigo justo
o desmañado,
yo te prometo secamente una sonrisa
mientras por orden judicial
dictada en el inapelable tribunal de tu cansancio,
reconciliado,
hoy me relaje en brazos del verdugo,
el secular de tu palabra helada, esta cicuta,
aunque mejor que aquel que me abrazaba,
yo creía,
y en realidad iba marcando con la tiza el recortable

                        la filigrana fría





24  COMETA


Predicha y predicada
hija de una ecuación bien calculada
escrita estaba
tu fecha de surgir clara en el cielo
con toda su secuela de catástrofes y nadas

Inerte, fea, insana
absurda astronomía descabalada...

Y como toda estela que se precie
y aun más, la deslumbrante de un cometa
a toda reverencia acostumbrada
elíptica o hiperbólica, brillante,
por más que esquiva, gélida y altiva
tan vanamente seductora
como una luna llena que a licántropos tentara,
vestida de atracción del precipicio
o viaje sideral, que son lo mismo,
quedó tu raro paso registrado
en este contador de centelleos
o cámara de nieblas,
mas no como un chispazo de fotones
o un rastro de destellos plateados,
sino con el temblor y espasmos de agonía
que son el rudo tajo obligatorio
del brazo de un sismómetro cansado

Medir, medir siempre vibrando,
la aguja enloquecida registrando,
temblores, terremotos, estertores
                                        ...¡qué destajo!

Después, sólo encontrarme entre los dedos
el hielo, el polvo... un frío sucio
que es la naturaleza simple del cometa,
por más que la revistan de fulgores

Entonces, residencia con vistas al vacío
como después de cualquier seco
vulgar y reiterado cataclismo

Eso tu órbita, mi amada

¿Espero un perihelio en los próximos cien años?
Calcula astrónomo... ¡ve raudo!

Lo digo por buscarme un alejado
sistema planetario o cuarto oscuro
donde tu trayectoria no amenace
y no interseque mi refugio
para poder volver a apurar cielos tras tu paso
                como los cánones exigen de mi oficio





25  LENGUAS MUERTAS


Contiene el preparado lenguas muertas
        — las nuestras envasadas al vacío —
tendones que se tensan y destensan,
incluye una cuchara tragavidrios
un sobre para ausencias multiaños
un bolso guardabesos que si fueron...
                                        quién se acuerda
una ventana de cristal indestructible
donde guardar detrás, asegurados,
los miedos, todo el miedo y los destiempos

Contiene un juego de bolígrafos que aúllan
que escriben, no, que van clavando
las listas de quizás en un cuaderno
y una petaca con cicuta desleída
para beberla a tragos largos y pausados
y que no mata, no, pero acidula

Contiene, intransitables, las miradas
que nunca paran de agitarse en el envase
burbujeando cal, azufre, tóxicos,
en sus concentraciones venenosas, invivibles

Contiene que viniendo y desviniendo
se esté siempre no estando
que se haga, se deshaga y se rehaga
tejiendo y destejiendo
contiene que no sepas y que temo,
que amago o que te escondes
contiene que diciendo o desdiciendo
                                            llamen llamas

Contiene que te escapas, que me abismo
los días que avanzas, sí, pero aterrada
los días que no creyendo me confundo,
contiene tu defensa india de dama
mi hospitalización de los deseos
la exhumación común de restos
                                          — con sus glosas —
y esta exhibición final de hacerse menos

Contiene finalmente el fabricado
que resultó, ya ves, un concentrado,
una propuesta en blanco de dulzura
una alianza
por si deseas firmarla abajo
por si deseas llevarla al dedo

            Porque el papel es tuyo,
            ceñido exactamente a tu esqueleto

                        Y mío el rimado





26  NO ÚLTIMO


Un espejismo abrupto, tu mirada
al repoblar tus partes frías, ladrando
ante tu ajuar de mina y noches

Y un forcejeo hercúleo
el delicado encaje de tus ojos en mi boca
o el de mis manos
que asidas a tu cuello, impenitentes
te matan y acarician y te peinan

Y el escabroso esfuerzo de mis alas
cuando compiten con tu peso
y aunque crujiendo
alzan el vuelo
llevándote en las garras

Y la relojería constante
máquina en crudo
                — tracción a sangre —
de hacer de cada recta un círculo ajustado
este engranaje de hígado y pulmón
para seguirte

No último
el ser indescansable
y estar casi interpuesto
y hacer indeterminaciones cada tarde
en cada inconcreción
en cada intento
que siempre es inquietud

                        ...por todo el aire

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LIBRO 3º DIENTES ÍNDICE   1      Presentimiento 2      Viniera 3      Campana torva 4      Respuesta 5      Manualidades 6      Cuarto inter...